Citas

Que otros se enorgullezcan por lo que han escrito, yo me enorgullezco por lo que he leído.
 No hay ninguna lectura peligrosa. El mal no entra nunca por la inteligencia cuando el corazón está sano.
Al leer me convierto en navegante, las olas que sorteo en el infinito texto avivan mis instintos y humillan mi ignorancia.
Aprender a leer es lo más importante que me ha pasado. Casi 70 años después recuerdo con nitidez esa magia de traducir las palabras en imágenes.
Gran diferencia existe entre la persona que pide leer un libro y la que pide un libro para leer.
Los libros han ganado más batallas que las armas.
Seríamos peores de lo que somos sin los buenos libros que leímos, más conformistas, menos insumisos y el espíritu crítico, motor del progreso, ni siquiera existiría.
Borra muchas veces si quieres escribir cosas dignas de ser leídas.
Carecer de libros propios es el colmo de la miseria.
Leer es un acto inteligente, un acto sabio es promover la lectura.
Para viajar lejos, no hay mejor nave que un libro.

El hombre mejor no es nunca el que fue menos niño, sino al revés: el que al pisar los treinta años encuentra acumulado en su corazón el más espléndido tesoro de la infancia.

Cuanto más se lee, menos se imita.
Leer no es matar el tiempo, sino fecundarlo.
El recuerdo que deja un libro es más importante que el libro mismo.
Un hogar sin libros es como un cuerpo sin alma.
Un libro debe ser el hacha que rompa el mar helado que hay dentro de nosotros.
La lectura es como el alimento; el provecho no está en proporción de lo que se come, sino de los que se digiere.
De los diversos instrumentos inventados por el hombre, el más asombroso es el libro; todos los demás son extensiones de su cuerpo… Sólo el libro es una extensión de la imaginación y la memoria.
Lee y conducirás, no leas y serás conducido.
Los libros son compañeros, maestros, magos y banqueros de los tesoros de la mente.

La verdadera educación consiste en obtener lo mejor de uno mismo. ¿Qué otro libro se puede estudiar mejor que el de la Humanidad?

La literatura no es otra cosa que un sueño dirigido.
Ni el libro ni la arena tienen ni principio ni fin.
El autor solo escribe la mitad del libro. De la otra mitad debe ocuparse el lector.

Llamar a las mujeres el sexo débil es una calumnia; es la injusticia del hombre hacia la mujer.

Cuando rezamos hablamos con Dios, pero cuando leemos es Dios quien habla con nosotros.
El libro es fuerza, es valor, es poder, es alimento; antorcha del pensamiento y manantial del amor.
Escribir es la manera más profunda de leer la vida.
La lectura de un buen libro es un diálogo incesante en que el libro habla y el alma contesta.
Los libros son, entre mis consejeros, los que más me agradan, porque ni el temor ni la esperanza les impiden decirme lo que debo hacer.
Aprender a leer es aprender a explorar un texto.
Los que escriben con claridad tienen lectores; los que escriben oscuramente tienen comentaristas.
Cuando oigo que un hombre tiene el hábito de la lectura, estoy predispuesto a pensar bien de él.

Un hombre no puede actuar con acierto en un nivel de su vida si está ocupado actuando desacertadamente en otro. La vida es un todo indivisible.

La mente es como un paracaídas, solo funciona si la mantenemos abierta
Leer sin reflexionar es igual que comer sin digerir.
La escritura es la pintura de la voz.
Amar la lectura es trocar horas de hastío por horas de inefable y deliciosa compañía.
El que lee mucho y anda mucho, ve mucho y sabe mucho.